Roger Waters fracasa en un último intento de firmar la paz en Pink Floyd: «Una reunión del grupo sería jodidamente horrible»

¿Cuántos fans de Pink Floyd pagarían por poder escuchar la esperadísima versión remasterizada de «Animals» en estos días (semanas, quizá meses) de confinamiento? Seguramente muchísimos. Pero eso no va a pasar. El bajista de la banda británica, Roger Waters, ha contado a Rolling Stone que ha intentado firmar la paz con sus ex compañeros, David Gilmour y Nick Mason, para trabajar en la reedición remasterizada del álbum que la banda publicó en 1977. Pero le han mandado a freír espárragos.

«Tracé una especie de plan, pero no ha fructificado», asegura. «Fue algo así como: ¿Podemos lanzar una versión de vinilo remasterizada de «Animals» sin que se convierta en la tercera guerra mundial? ¿No sería bueno? En realidad, sugerí actuar en democracia. Les dije: ‘¿Por qué no hacemos una votación? Solo somos tres… pero no, ellos no quieren. Sólo Dios sabe por qué. Y eso que no hay Dios, ¿sabes a lo que me refiero?».

El grupo ha tenido un detalle con sus seguidores en confinamiento, publicando un concierto histórico íntegro a la semana en su canal de YouTube. Pero al preguntarle si aún quedan posibilidades de una reunión tras este nuevo desencuentro, Waters ha contestado: «No, no sería bueno. Sería jodidamente horrible. Obviamente, si eres fanático de los tiempos de Pink Floyd, entonces tienes un punto de vista diferente. Pero tuve que vivirlo. Esa fue mi vida. Sé que a raíz de eso he sido estigmatizado como el gran villano por todo el mundo… ¡que así sea! Puedo vivir con ello. ¿Pero cambiaría mi libertad por esas cadenas? De ninguna manera».

Las peleas entre los supervivientes de Pink Floyd vienen de largo. Comenzaron con las diferencias personales y musicales en el grupo, y se agravaron hasta el límite cuando Roger Waters abandonó la formación y el resto decidió seguir sin él. Water pensaba que la historia de la banda había terminado con su salida, y al ver que Gilmour y Mason seguían usando el nombre de Pink Floyd entró en cólera. Intentó pararles los pies y acabó llevándoles ante los tribunales, sin conseguir detener sus planes (con compensación económica de por medio, evidentemente).

Desde entonces, los cruces de acusaciones a través de la prensa han sido una de las comidillas típicas del mundo del rock. En 2005 bajaron las armas para tocar en el Live 8, y volvieron a tocar juntos en un concierto benéfico para los niños palestinos en 2010. La última vez que compartieron escenario fue en 2011, en el 02 Arena de Londres, cuando Gilmour y Mason se sumaron a un concierto de la gira «The Wall» de Waters para tocar «Confortably Numb». Desde entonces todo han sido reproches, rencores y una incesante lucha de egos.

 

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